Luis
Una de las dos manos que sacaron la primera tanda de minidonas, en la Navidad de 2023. De ahí arrancó todo lo demás.
Nosotros
Hoy somos tres socios, con taller propio en Cercado de Lima y empresas que nos encargan cajas con el nombre de cada uno de sus colaboradores. En el medio no hubo ningún salto: hubo pedidos que salieron bien.
Del 2023 a hoy, contado sin adornos.
Diciembre de 2023
Empezamos con Luis y Wendy preparando una tanda de minidonas personalizadas para la campaña de Navidad. No había plan de negocio ni marca pensada para durar: había un producto que gustaba y ganas de trasnochar para entregarlo el día que habíamos prometido.
Lo que empezó entre amigos se fue pasando de boca en boca. Un pedido llevó al siguiente, y el siguiente trajo al primer cliente que no conocíamos de nada.
2024
El trabajo era casi todo de personas y no de empresas: cumpleaños, baby showers, bodas, encargos de una docena de donitas para una reunión. Pedidos chicos, muchos, y cada uno distinto.
Ahí aprendimos lo que después salvó todo lo demás: producir sin fallar la fecha. Un regalo que llega tarde no es un regalo con retraso, es un regalo que no sirvió.
Día de la Madre, 2025
Al tercer socio lo conocimos como cliente. Paul nos compraba los regalos de su familia, pedido tras pedido, y en el camino se dio cuenta de dos cosas: que el producto era bueno y que la gente volvía. Entendió que esto no era un emprendimiento de temporada sino un negocio, y se sumó en la campaña del Día de la Madre de 2025, la más movida del primer semestre.
Desde entonces somos tres.
Setiembre de 2025
El pedido empezó a cambiar de remitente. Ya no era una persona pidiendo doce donitas: era un área de Recursos Humanos pidiendo cincuenta boxes, cada uno con el nombre de un colaborador distinto. Producir cincuenta piezas personalizadas una por una es un oficio distinto a producir doce, y hubo que aprenderlo — con las máquinas, con los tiempos y con la forma de cotizar.
En setiembre de 2025 cambiamos la imagen completa de la marca: logo, colores, empaques. No fue por moda. Fue para que la marca se pareciera a lo que ya estábamos haciendo, y no a como habíamos arrancado.
El paso que más costó
No por buscar a la gente. Por lo que significa: cuando alguien depende de nosotros todos los meses, ya no podemos tener un mal mes y encogernos de hombros. La primera vez da miedo — el miedo de no poder pagarle a alguien que confió — y no se lo decíamos a nadie.
Hoy el equipo cubre producción, ventas, administración, contenido y publicidad. Cada puesto se sumó cuando ya no dábamos abasto, no antes.
La apuesta grande
Alquilamos un local y lo equipamos entero como taller, para producir en serio. Hasta ese momento el negocio cabía en una cocina de casa. Después de esa firma ya no había cómo volver atrás.
Fue la decisión que más nos movió. La discutimos, dudamos, y al final la tomamos entre los tres.
Hoy
El taller de Cercado de Lima tiene cocina propia, máquina láser e impresora 3D. Producimos el postre, grabamos la pieza e imprimimos el logo sin salir del mismo local, y eso es lo que nos deja poner un nombre distinto en cada caja sin que el pedido se vuelva eterno.
Trabajamos la campaña de cada fecha del año, de San Valentín a Navidad, más los pedidos que no tienen fecha: bienvenidas, aniversarios, cumpleaños del equipo.
No todo fue hacia arriba, y decirlo de otra manera sería falso. Hubo campañas que no funcionaron y meses en los que aprendimos más de lo que vendimos. Aprender a sacar cien piezas iguales, sin que la número noventa salga distinta a la primera, toma tiempo — y lo tomó.
Las decisiones grandes también se sufrieron. Somos socios y amigos, y en nuestro caso eso viene junto: cuando hay que firmar el alquiler de un taller o poner a alguien en planilla, la conversación no se termina cuando se cierra la laptop.
Lo que no se ha movido en todo este tiempo es el estándar de producción: mantequilla y no margarina en los postres, el grabado hecho en el material y no un sticker pegado encima, y la fecha de entrega que se prometió. Cuando algo se cae, se avisa antes y no después.
Un solo pedido. Fue el que nos obligó a organizarnos como taller y no como cocina: turnos, bandejas, control de lo que ya estaba listo y lo que faltaba.
Un pedido que salió de Cercado de Lima y llegó a Estados Unidos. No es lo que hacemos todos los días — hoy entregamos en Lima —, pero ahí supimos que el empaque aguantaba.
Somos tres socios y los tres seguimos metidos en el día a día del negocio. Para un cliente eso significa algo concreto: quien le responde una duda tiene con qué resolverla.
Una de las dos manos que sacaron la primera tanda de minidonas, en la Navidad de 2023. De ahí arrancó todo lo demás.
La otra mitad de ese arranque. Estuvo desde la primera caja y sigue metida en cada campaña del año.
Llegó como cliente y se quedó como socio, en el Día de la Madre de 2025. Antes de ser parte del negocio, ya lo había probado.
La diferencia entre un proveedor de regalos y un intermediario está en quién tiene las máquinas y quién hornea.
No somos intermediarios. El postre lo horneamos nosotros, el grabado lo hace nuestra máquina, y quien contesta tu correo es parte del equipo que arrancó esto.
Por eso, cuando una empresa nos pide un pedido entero con un nombre distinto en cada caja, no tenemos que pedirle permiso a nadie para que salgan bien.
Lo que el área de compras necesita saber antes de meternos a la lista de proveedores.
WLP DETALLES SACRUC 20614674203. Michi Donitas es el nombre comercial; los contratos y comprobantes van a nombre de WLP DETALLES SAC.
Emitimos factura a nombre de tu empresa, para que puedas usar el crédito fiscal. Los precios que cotizamos son sin IGV.
En Cercado de Lima. Ahí se hornea, se graba y se arma. También se puede recoger el pedido ahí en vez de pagar delivery.
Ese es el mínimo, para cualquier opción del catálogo. Entregamos en todo Lima Metropolitana.
Desde 2023 hacemos esto todos los días, y seguimos pensando lo mismo que el primer diciembre: lo que llega al escritorio de un colaborador, cuando sale bien, no es una caja con cosas adentro.
Un regalo es un recuerdo.
Cuéntanos la ocasión, para cuántas personas y cuánto quieres invertir por persona. Te respondemos en menos de 24 horas hábiles.